Semana 9 - Teatro Morelos

08 marzo 2016
Semana 9 - Teatro Morelos

Y con ustedes el maravillo y clásico Teatro Morelos.

El encargado de esta maravilla fue el Ingeniero José Noriega, iniciado en 1883 y finalizándose en 1885. La obra “La muerte civil” fue la encargada de inaugurarlo.

Tiene un estilo neoclásico, con tres arcos de medio punto al frente, almohadillones en la parte alta y medallones pequeños en las contrapuertas.

Rehabilitado en 1914, el Teatro Morelos alcanzó celebridad en ese año: del diez de octubre al catorce de noviembre, después del triunfo alcanzado sobre Victoriano Huerta, los diferentes grupos revolucionarios se disputaban el poder. En este escenario se dieron cita los representantes de los carrancistas, villistas y zapatistas con el propósito de evitar el rompimiento y elaborar un programa de gobierno nacional.

En los libros de historia seguramente lo recordamos por ser parte de grandes acontecimientos como:

  • Establecimiento de la Convención Revolucionaria como el Organismo Soberano.
  • La adopción del Plan de Ayala
  • Nombramiento del general Eulalio Gutiérrez como presidente provisional de México.

Aparte de la historia que trae consigo el Teatro Morelos, también tiene una historia conmigo.

La historia comienza en mi niñez. Fue de los primeros lugares en maravillarme. Asistí por primera vez cuando cursaba la primaria, aunque la verdad por más que trato de recordar la fecha aproximada no puedo.

Fui con mis compañeros a ver una obra de teatro, incluía danza clásica y una historia de amor. Cuando ingresamos su grandeza me hizo sentir más pequeña de lo que en realidad era, avanzábamos lentamente ya que nuestros ojos no estaban precisamente siguiendo el camino que estaba en penumbras, sino que volteábamos a todos lados, cortina roja enorme, palcos con estructuras bonitas que se disparaban tres pisos, decíamos entre nosotros: «Qué bonito se ha de ver desde allá arriba», nos pidieron irnos acomodando y guardar silencio para que la obra pudiera comenzar. Las sillas eran cómodas, rojas, pero mis piernas volaban, como volaron aquella mañana todas las bailarinas del escenario.

Fue mi primer contacto con el arte, fue una pequeña puerta a lo que después fue una parte importante de mi vida. Alguna vez estuve en clases de teatro y aunque fue poco tiempo, fue el suficiente para aprender a valorar a quien se para sobre el escenario y se despoja de prejuicios, miedos y simplemente se deja llevar para dar un deleite a quien lo observa.

He ido a ver más obras, pero esa siempre será la primera, la más memorable, donde aún puedo sentir todas esas emociones como si el tiempo no pasara.

Como cada lugar que les presento, les invito a visitar, se presentan obras de teatro, presentaciones de baile y danza. Yo hice lo propio y aquí les dejo una probadita de la presentación de la Universidad de las artes en el teatro Morelos. Disfruten y sobre todo no se queden con esto, vayan y sean testigos.

¡Que viva el arte!

¡Qué viva Aguascalientes!

Lidia Di Romo